30.4.06

AUTORETRATO

Por razones académicas debí realizar un autoretrato, lo que me ha impedido postear.
Les ruego se manifiesten sobre el talante de tan eximia obra neo-impresionista.
De ser aprobada, podré regresar a las lides bloggeras.
Por su atención gracias, Roza Neta.



22.4.06

De Golgi, Cooper y Baldor

Corría algo así como primero medio y yo, en una tarde de esfuerzo, tuve que cocinar una enorme y asquerosa jalea transparente. La gran masa tenía pedazos de tomate, pimentón verde, varias lentejas, choclitos, brócolis y cosas por el estilo. Claramente la refinada receta no era para servírsela. No, no. La gran masa no era otra cosa que una connotada tarea escolar: una célula. Es así como uno se da cuenta del sinnúmero de idioteces que te enseñan en el colegio. La lista es larga, revisemos:
La clase de biología solía ser generadora de inútiles conocimientos. O si no que alguien me explique de qué sirve saber que la célula tiene ribosomas, vacuolas, mitocondrias, membrana celular, retículo endoplasmático en sus versiones lisa y rugosa, y cómo no, un aparato de Golgi?? Creo que podría haber estado el resto de mi vida ignorando tales cosas y aun así podría haber dormido bien en la noche. De todos modos, qué choro sería tener un elemento celular con tu propio apellido!. El “filamento de Zanetta”, la “dendrita de Bruna”, la “burbuja de Argandoña”, en fin. Hip hip hurra por Golgi que ya lo logró!!
Sigamos, la clase de historia electivo también aportaba datos inútiles. La miss nos tuvo fácil 13 clases haciendo un mapa por cada una de las regiones del país. La carta debía incluir parques nacionales, monumentos históricos, museos, lugares conocidos, productos estrellas de la zona, árboles, animales, casas de reposo, bombas de bencina, bibliotecas, hospitales, malls, gimnasios solariums y todo detalle inútil que un mapa puede tener. Quizás es un tanto exagerado. Lo que sí tuvimos que aprender fue la inútilmente larga lista de climas del mundo. Pido por favor que alguien me diga pa qué cresta sirve eso!!! O ustedes creen que antes de viajar a algún lado (as if) voy a preguntar: ¿ese país tiene un clima del tipo tundra? ¿Polar ártico? ¿sabana? ¿o estepárico de altura? Mmm, no mucho.
Siguiendo con el recorrido siempre está la disciplina olímpica, más conocida como test de Cooper. Con una mano en el corazón: ¿cuál es la idea de hacernos correr como sacos de papa por todo el colegio? Y pa más remate humillarnos con el cronómetro!! No contentas con eso, en el colegio además nos enseñaban a jugar “Hoyo”, a patinar y a hacer steps al glorioso ritmo de Aqua. Cada vez que escucho "barbie girl" debo correr al escalón más cercano y estirar mis bracitos cual Israel Santana en el mejor momento del Buenos días a todos, el matinal de Chile!! (por favor, si alguien lo vio alguna vez, que postee!!).
A la hora de enlistar no puede faltar la inútil al extremo clase de química. La profesora, tenía poco talento, hay que decirlo. Después de aprendernos cada uno de los nombres de los elementos y sus abreviaciones (dato útil sólo para poder llenar los puzzles del Mercurio), tuvimos el intensivo del “mol”. Si uno le preguntaba a la docente qué es un mol, la catedrática contestaba: “niñitas, un mol es un mol”. Ah!!!!, obvio. Más claro echarle agua po oshe! Ni hablar del etanol, metanol, solutos, solventes y tanta cabeza de pescado condensada en 50 minutos de sana diversión. En todo caso, supongo que el día en que me muera, mi última frase será: "gracias oxígeno, por estar conmigo, hidrógeno, por darme vida, plomo, litio, berilio, bario, radón y estroncio, por ser mis amigos" y entonces moriré en paz. Oh sí! Chuta!, casi se me olvidó el molibdeno! (sin él, todo hubiese sido distinto).
En fin, la lista es interminable, siempre está el área del cono, el perímetro del rombo, las propiedades de la suma, los binomios (saludos a Baldor), la leyes de kepler (nunca falta el físico que me sale con que sirven), la balsa de cuero de lobo inflado, la hipérbole, hipérbaton, la metonimia, el padrenuestro en francés, el jarro pato, el jarro zapato, el pretérito pluscuamperfecto simple, la letra de Father and son, la métrica de los sonetos, la bula inter caetera, el regalo pal día de la madre, del padre, de la abuela, del niño, del viudo, y tantas otras cosas más que gracias a Dios ya se me olvidaron. Y después dicen que el colegio es fácil!

16.4.06

Po oshe

Hay cosas que el dinero no puede comprar y es en esa categoría donde entra el placer surrealista de escuchar algunas expresiones. Durante días he dedicado mi ahora pelolais cabeza a hurgar en aquellas frases de antología que sólo pueden ser dichas por personas de edá. A continuación presento una sesuda investigación que le lleva sólo un barniz de “las mejores frases oshe”. Usted, vivaz lector, se preguntará qué hace que una frase sea oshe? Bueno, básicamente su entonación y pronunciación. Por ser, las frases oshe por lo general salen del arco de perlas de viejitas. Por lo general van seguidas de un “claro pue niña”. Y terminan casi siempre con la reflexión “es que los tiempos han cambiado po’ oshe”. Ahora, si encuentran en estas expresiones una TR (por ejemplo ATROZ), se ruega invocar al Lalo Frei y su genial sentido de la pronunciación (el campeoncito habría sacado un 7 en oratoria, y según Martita en otras cosas…). Entonces, después de tanta telecháchara, les adjunto las mejores frases oshe que hallé po niña.
Debo decir que lo pasé harto bien con esto de buscar frases oshe. Iba por la vida riéndome cada vez que a alguien se le salía una. Sin ir más lejos estaba en clases de Teología, cuando el profesor, suelto de cuerpo, acotó: “pasó la vieja” (díganme si no viene un po oshe al final?!).
Otro día, estando en clases, mi hmno Rafael, quien también se unió al equipo investigador, me mandó un mensajito que decía: “está meao de gato po oshe”. Tan güena frase y tan cochina también!
Y si vamos a hablar de cosas sucias siempre está la notable: “está cagando fuera de tiesto po oshe”. Sí o no que es asquerosa? Tan gráfica por lo demás.
Bueno, pero las frases oshe no son sólo oraciones hiladas (cosa que chany no podía hacer cada vez que Bernedo le hacía una pregunta), no no, también hay palabras sueltas. Entre este selecto grupo de términos oshe, están claramente el inconfundible “setiembre”, “la botica”, “el biógrafo”, “el frigider”, “la casette” y el número mágico por excelencia: “chorrocientos”. Todas las palabras anteriores son usadas con gracia por mi abuela Concha (Concepción, madre de Pattijelen). Cosa de llegar a su casa pa que acote que hay helado en el frigider, que la botica de la esquina está cerrada, que en setiembre empieza el buen tiempo y tantas otras. Ahora, si se te ocurre contarle que alguien te invitó a salir agárrate porque de cajón que te pregunta: “¿y, por ser, te liga?”. El “¿te liga?” (repudiado por mi y mis primas) no es otra cosa que “¿le gustas?”. Como si uno pudiera contestar esa pregunta!!!
En fin, me estaba yendo por la tangente. Siguiendo con la investigación aparecen ahora expresiones que hacen relación con la vista. Yo no sé si antaño había muchos birladores, pero ya es un clásico el “estar ojo al charqui po oshe” y “al cateo de la laucha”. Como si el charqui y las lauchas merecieran ser observados por mucho rato.
Por último, siempre hay expresiones que recuerdan el paso del tiempo. Para esos caso está “no estoy pa esos trotes po oshe” o “no pasó agosto”. También denota el paso del tiempo el repudiable “a este niño le echaron salitre”. Arcaísmo que generalmente viene acompañado de una palmadita en el “traste”.
En fin, expresiones “po oshe” aparecen por doquier, en todo momento y circunstancia. Como ya dije arriba es cosa de estar al cateo de la laucha. Los invito contertulios a buscar nuevas frases. No sean cobardes y postéenlas. Nada de “echar el poto pa las moras po oshe”.

6.4.06

Simplemente Patricia

Yo sabía que en la oficina de mi sra. madre, sus colegas mataban los ratos de ocio con los renglones torcidos de esta servidora. Yo sabía que se reían con mis tonteras y que ya trataban a mi madre con el apelativo de Patty Jelen. Sabía que se manejaban con soltura en mi vida (cada vez menos) privada. Hasta ahí todo bien. Si en el fondo es lindo poder alegrarles las tardes de hospital a los chiquillos de Marcoleta.
Bueno, hoy mi madre llegó un poco más tarde a la casa. Resulta que la máquina con la que trabaja (que nadie se sienta aludido, estoy hablando de la máquina literalmente) se echó a perder. Hasta ahí todo sonaba como una de las típicas e interminables historias de mi madre. Esas que empiezan con “acuérdame que el regador está prendido” y que terminan con “tosca, te dije que me acordaras” y el patio abnegado (como probablemente dirán los periodistas el próximo julio despachando desde una poza).
Retomo: la cosa es que la máquina tiene nombre. Hagan sus apuestas, redoble de tambores… La máquina se llama PATIJELEN. Y estaba con la mañita (lo que son los alcances de nombre no?).
Bueno, después de semejante escena me di cuenta que era justo y necesario escribir un poco más sobre esta alma. En el fondo, le estoy dando importancia ahora a los personajes secundarios de este culebrón. Y así como Brujas tenía a la Martuca, Sucupira a Juan el Burro, Marparaíso a la Gilda Soto y Cerroalegre a la Zulema Chávez, yo tengo a mi madre.
Para empezar la señora se ve calladita, corta de genio, tranquilein john wein (en palabras del gran Pedro García). Pero agárrense de las manos si la patrona se enoja. Recuerdo como si fuera ayer una ocasión en la que por un infortunio de la vida no nos querían dejar subirnos a un avión con rumbo a ecualandia. Estábamos en Pudahuel y la srta. del mesón tuvo la mala fortuna de atravesársele en el ánimo a mi madre. La cosa es que vociferando como tía Sonia mi mamá empezó a reclamarle a la pobre mártir (que alguien canonice luego a esa alma!!!). Partió así el “ritual del insulto al funcionario ineficiente”. Dicho ritual se inicia con un sutil y cálido: “¿disculpe, cuál es su nombre? Marta? Marta buenas tardes…”. De ahí en adelante, arranquen a perderse. Para redondear la historia del aeropuerto basta con decir que terminó el monólogo con un “¿sabe qué más?, no se preocupe, usted es un pobre mono parado”. Y nosotros, los patijelencitos escondiéndonos en los baños para que no nos llevara el Sename a un hogar más idóneo.
Pero así como Pati puede ser la encarnación de la ira, también le lleva dotes de humor. Es más, riéndose de las perpetuas tallas sobre ella en la cocina, ha terminado botando jugo por la nariz (chiquillos de la oficina, no la molesten por esto), llorando en el suelo de la risa, o corriendo hacia…, bueno, ustedes saben, las casitas.
Es que a la señora se la puede molestar por innumerables razones. Partiendo por su inglés. Vendedora gringa: “may i help you?” Pattyjelen: “No, i wash”. Siguiendo por su facilidad para cambiar las letras de las canciones: tengo un amor que no es amor, es desengaño!! Pablo Herrera, sacúdete en tu cripta. Y terminando por sus frases dignas de grandes pensadores. Esas no las puedo mencionar porque tendría una “leve reprimenda”.
Patty Jelen es de esas mamás que te hacen pasar vergüenza en cualesquier lugar: ya sea bailando animadamente “la macarena” en la kermesse del colegio a cambio de unas latas de cerveza; ya sea mostrándole a los amigos de mi papá los videos cuando la rosarito era guagua (sin editar la parte de la ducha); o ya sea gritando “josé luis te amo” en pleno recital de Perales, cuando toda la concurrencia estaba calladita, provocando la risa del cantautor.
Esa es Patty Jelen, la que no logra ver la E gigante del oculista; la que bota la torta recién hecha al basurero porque se taimó; la que te reta a ti cuando en realidad estabas separando la pelea de tus hermanos; la que mete al presidente ecuatoriano en un susuki para que bendiga a sus pattijelencitos; o la que te va a despertar a las 7 am para ver cómo amaneciste en tu día libre. Eso es todo sobre mi madre.

PD: si me faltó algún dato jugoso, pago porque lo posteen.
PD2: pobre del infeliz que diga que “somos dos gotitas de agua”, créanme, no son para nada originales.