Hoy pienso. Camino. Miro. Pero sobre todo pienso.Mi pieza y yo. Olor a melón de verano. No, a fresa. ¡Aquella fresa!
Fui a ver "París en blanco y negro". Bellísima. Hermosa. Incluso idílica. Espero. Respiro y miro. A veces todo parece como un espiral, como un eterno devenir.
Me llamó la Maca. Camino a pie pelado por mi espacio. Y al mismo tiempo me imagino viajes infinitos a distintas galaxias que por tanto tiempo he sentido mías. ¡Tan mías!
Me siento fuerte, incluso más que nunca.
El aire se cuela por una ventana y me recuerda esa niñez, llena de helados, de bicicletas veloces que ahora no puedo alcanzar.
La televisión brilla. Y yo, sentada, espero tu sonrisa.
Me llamó la Maca. Camino a pie pelado por mi espacio. Y al mismo tiempo me imagino viajes infinitos a distintas galaxias que por tanto tiempo he sentido mías. ¡Tan mías!
Me siento fuerte, incluso más que nunca.
El aire se cuela por una ventana y me recuerda esa niñez, llena de helados, de bicicletas veloces que ahora no puedo alcanzar.
La televisión brilla. Y yo, sentada, espero tu sonrisa.
Las sensaciones me invaden, el frío, la alegría, la belleza.
Suena el teléfono...
PD: al gordo, por comprenderme









