24.3.06

De Gilgamesh, Flavio Josefo y Antioco.

Como algunos de uds. sabrán, este semestre me encuentro cursando (si el Supremo Hacedor así lo dispone), mi último semestre universitario. Algo así como el fin de mis mejores años.
Gracias a una ingeniosa treta, trampa, artificio, artimaña, apliqué la propiedad asociativa de la suma a mis ramos optativos. Por eso, este semestre tengo prácticamente sólo clases en otras facultades. En otras palabras, juego de visita.
Tras intensos períodos de observación en las facultades ajenas, primero buscando “ganado” y luego buscando a cualquier persona que haya escuchado la lambada, creo haber descubierto características singulares de mis compañeritos. A continuación el detalle.

Facultad de Arte:

Sale una pequeña regordeta de una sala, en conjunto con su amiguita. La regordeta, luce sana, pero tiene su buena dosis de acné facial. Además se viste con motivos vomitados y camina a patita pelada por el campus. Es entonces cuando su amiguita le dice: “Te estaba mirando y ¿sabes qué palabra te describe?”. “No”, responde la musa de Botero. “¡Divina!”, acota la primera. PLOP.
Eso es la Facultad de Arte. O por lo menos, lo que veo de ella en campus Oriente. Las chiquillas se visten de formas simplemente curiosas, conversan de sus gatitos amigos que alojan en el Campus, bailan solas en los pasillos, y llegan a la Pontificia en bicicleta, para después cambiarse de ropa en los baños. Tanto es así, que le he conocido varios pares de churrines a una chiquilla que mañana a mañana llega en buzo y después se calza sus bluejeans.
Fue en clase de arte donde conocí a la Gisolle. Se sienta en el computador de al lado mío y es de lo más piola. Cuando el otro día me preguntó cómo me llamaba me di cuenta de que por fin hacía una amiga extra-facultad. Me sentí cual Milhouse. No!, cual hijo de Ned Flanders. No! Cual Rafa, en el capítulo en que le regala a Lisa la tarjeta de San Valentín (Cho cho chose me).

Facultad de Teología:

Midan sus comentarios porque es mi favorita. En esta Facultad se habla de Vespasiano, Flavio Josefo y de Antioco como quién habla de Pato y Carlita. La lengua oficial de este saber es el Griego Koyné, o en su defecto el Arameo. Todos los alumnos, o el 99% pertenecen a alguna comunidad religiosa. De hecho, la primera clase, después de decir que mi nombre era Rosario (tan ad hoc con la situación), me preguntaron a qué comunidad pertenecía. MMMM, comunidad de amigos de Daddy Yankee sirve?
En fin. En Teología a casi todos hay que tratarlos de hermanos/as; se manejan con una naturalidad en las tierras bíblicas, que hablar del Neguev, el Sinaí, Berseva (en rigor Bersheva), o el mar de Suf, es tan familiar como “Talca, París y Londres”; conocen al dedillo a cuanto personaje ancestral existe. Y por supuesto, si es que el “querido profesor” menciona un galeón, ninguno de ellos, jamás nunca lo asociaría con Tommy Rey.

Facultad de letras:

Profesora: Alumnos, alguno de uds. ha leído el Popol vuh?
(para mi sorpresa varias manos se levantan…)
Alumno: Yo profesora. El verano pasado, hice un estudio cruzado entre la Biblia, las Leyes de Manú y el Popol Vuh. Y tienen semejanzas asombrosas.

Francamente quedé epaté. Nadie se rió. Nadie lo encontró nerd. Nadie hizo un “saaaaaaa” y le pegó un cachuchazo en la cabeza. Bueno, eso es porque el diálogo anterior refleja sólo pálidamente lo que son los alumnos de letras. Sólo en letras uno puede escuchar preguntas por los “hemistiquios”, comparaciones entre Eknidú y Sancho, leer obras traducidas del acadio al español, gozar con la Teogonía y distinguir entre Eros el mayor y Eros el menor. Sólo en letras cuentan la métrica del Cantar de los Nibelungos. Sólo en letras se ríen cuando la profesora recomienda a las lolitas buscar goliardos. Y definitivamente sólo en letras el centro de alumnos te convida a algo así como un rito de iniciación llamado “El viaje del héroe”. Por la cresta, era hoy y no fui! Damn it!

PD: Si alguno tiene un estudio acabado de otra Facultad, por supuesto que es bienvenido.

19.3.06

Trágame tierra en Caná de Galilea


Yo no sé si a Cupido le subieron el sueldo, o si de frentón trabaja en el MOP, pero de que este año hay más bodas que nunca, no hay ninguna duda. Sin ir más lejos, Carlita y Pato finalmente se desposarán mutuamente, luego del bullado romance en el cual me vi imbuida.
Mi prima Manita, por su parte, contraerá en octubre el Sagrado Vínculo, mientras resuenan en la iglesia los compases de “Un golpe de suerte”.
Mi amiga Macristina inició la temporada de caza en los entornos escolares, al anunciar su feliz compromiso con el joven Toño. Dicen las malas lenguas que fue ella quien regaló anillo, ya que curiosamente, a los tres días contaba con Casona, Iglesia, Música, Curita, Lista de Novios y Banquetero.
Por todo lo anterior, les recuerdo que se inició la campaña de oración “pro parejo”. El que vaya a lo Vásquez, encienda una velita. El que baile en la Tirana, péguese su bailecito extra por la intención. El devoto de San Expedito, visite ya Viña city, los días 19 hay 2 x 1. Y el que me tenga menos fe, hágale una novena a Santa Rita, patrona de los imposibles.
En fin. Dada la oleada de bodas, el viernes pasado me tocó a mí. Claramente como simple asistente. Fue entonces cuando recordé cuánto me agradan las bodas (no vaya ud. a pensar que es por pasar el dato). O me agradaban… Claro, porque en medio del casorio, una cuantiosa oferta ostiones y camarones me hizo remontar a tiempos inmemoriales.
Corría el año pasado cuando el siempre tortuoso parte matrimonial se avecindó en mi casa habitación. El sobrecito blanco llevaba mi nombre y, por ende, me vi obligada a convidar lolito. Gracias a Dios Federico José, quiso acompañarme por lo que partimos engalanados con rumbo a las alturas.
Fue allá cuando degusté la sabrosa cena nupcial. El timbal de jaibas de entrada francamente me tenía con la hiel en la mano. Lo deglutí gustosa sin ni siquiera temer lo que se veía venir.
Se acabo la distendida cena y en eso resuena en los hocicones (parlantes para los más finos) los alegres compases del himno de mi vida: “Tu ru ru...” Y métale cual Martuca Sasa con el ritmo de Patricio Zúñiga, más conocido como Tommy Rey.
Bailaba y zangoloteaba yo en la pista, cuando, cual Lucerito, me vino algo sobrenatural, una sensación, que no me fascina. ¡Oh demonios! Mi otrora blanca y tersa tez me picaba y tuve que partir echa un bólido al tocador femenino, en el cual las lolitas se corrían “el” mechón peinadamente despeinado.
Cuán grande sería mi sorpresa al ver mi rostro más desfigurado que el de Michael Jackson. Más deforme que el del ogro de los Goonies. Y más colorado que poto de babuino.
Tenía granitos en toda mi cara. Y picaban los condenados. No fue uno, fueron dos, fueron tres. Se tomaron a pecho eso del “creced y multiplicaos”. Fue cosa de segundos y ya tenía toda la cara tomada.
Casi en estado de shock, y en medio de la repartija de cotillón tuve que huir despavorida del casorio. Fiel amigo Pety me trajo de vuelta al hogar, donde me doparía a punta de antihistamínicos. Iba en llegando a mi casa habitación cuado divisé en el móvil del joven un papelito. El volante promocionaba nada más y nada menos que mariscos a domicilio. El chavo me había envenenado chido y yo sí que estaba reteapenada. No me quedaba otra cosa que pensar “trágame tierra”.

12.3.06

Fuegos artificiales

Hace unos días, mi prima Machu me preguntó cómo se me ocurrían las cosas para el blog. A lo que sonrojada y acholada contesté que las cosas no se me ocurrían, ¡me ocurrían! Esta es una nueva entrega de puros hechos que simplemente ocurrieron.

Anoche me fui a acostar un poco apesadumbrada. Había estado intentando escribir para este medio cuando me di cuenta de que había perdido el don. Cabizbaja y abatida partí a mis aposentos con ningún otro propósito que el de dormir. Y eso fue justo lo que no pude hacer.

El Sr. Krauss (mi fiel perro) estrenaba una nueva locación en el patio. Esta vez, el territorio confinado al can era el jardín que está justo debajo de mi ventana. ¡Dicha!, clamé yo. Como era de esperar, el sabueso se anduvo impacientando porque no podía arrancar del restringido recinto. Teodoro Krauss ladraba y también los 40 perros que mi vecina “la gordis” tiene en su sucucho (he llegado a pensar que la watona inauguró un hogar de Cristo para falderos).

Al armónico ruido de los canes se agregó otro boche (del francés bochinche). Curiosamente en la ventana de mi pieza se empezaron a escuchar disparos. Nunca tan Miami Vice, pensé yo, por lo que dejé tranquilo al Mac Gyver que llevo dentro. Patty Jelena en cambio pensó que eran fuegos artificiales en honor a la gordis, así que se quedó tranquila viendo una película sobre persecuciones policiales. JA.

Recién al quinto disparo/fuego artificial, me asomé a la ventana. En realidad, esperaba encontrar a algún cabro chico ruidoso al cual manifestarle civilizadamente mi descontento para con sus estruendosos juegos. Cuando tenía mi artillería de garabatos preparada, al mejor estilo Pamela Díaz, me di cuenta de que el panorama exterior no era tan lúdico. Mi casa estaba rodeada de carabineros (definitivamente un amigo siempre). Cerca de 12 autos entre radiopatrullas, furgones, capachas móviles y vehículos de investigaciones, rodeaban mi casa habitación. Caramba, pensé yo. La Gordis viene a saludarme. Así es que bajé corriendo las escaleras, todo esto en una sentadora camisita de dormir y llegué donde mi todavía calmada madre. ¡Mamáaaaa! ¡¡¡Los pacos tienen rodeada la casa!!!, le dije tranquila (muusho). Mi madre saltó de la cama, subió al segundo piso con linterna y celular en mano y activó la alarma.

Nos asomamos a la ventana y unos cinco carabineros nos gritaron que abriéramos la puerta. ¡Oh chanfle! En verdad el problema es conmigo. Les abrimos la reja y los efectivos hicieron ingreso a la residencia, la que al momento del atraco tenía sólo dos moradoras. Los pacos revisaron todo el patio, con pistolas y linternas en mano. ¡Esto sí es Miami Vice!

Entraron a la pieza de la Nina en el patio y revisaron todo ahí. Yo me sentía en La Legua II. Pero no hallaron nada. Cerraron la puerta de la piecita y se fueron de mi casa a la de al lado. Con Patty la hamburguesa nos limitamos a circular por el 2do piso. Ella hablaba por celular mientras yo me vestía por si llegaban los medios. Y en eso, nos asomamos para revisar el patio, con linterna en mano y la puerta de la pieza de la Nina estaba abierta. OH MEIN GOTT!!!

Quizás era el espíritu del Tila!!!. Quizás me andaba buscando por haberme mofado tantas veces de él!. Quizás hasta andaba con el cable de la máquina de escribir para ahorcarme a mi también!!

Bueno, los carabineros entraron a la casa de al lado y fue ahí donde encontraron al antisocial. El ladronzuelo, que había asaltado una casa en La Reina (quizás la mansión de la calle “Se Piola”) estaba en el clóset de la pieza de la nana de al lado. ¡Claro! El pillo se metió primero en nuestra pieza de servicio y como no tiene clóset nos despreció y se fue pal lado. Por lo menos nos supo honrar con el placer de tenerlo en casa.

La cosa es que sacaron al manilargo, lo metieron en la capacha y se lo llevaron a la Posta 4 porque estaba herido. Fue ahí cuando mi mamá y yo salimos a la calle y nos encontramos con que TVN estaba en la escena del crimen. Para que estamos con cosas, me vi nuevamente en LUN: “Brutal atraco en la casa de la Chica precisa”. Pero no quise hacer declaraciones.

Pero bueno. No eran fuegos artificiales, era crónica roja pura. Es que en el fondo si ya había hablado de contingencia internacional, de actualidad nacional, de farándula y de vida social, era evidente que faltaba el post policial. El ladrón lejos de extraer sustancias y especies, vino a hacer algo mejor: me dio tema para el blog. Gracias Sr. Ladrón por favor concedido. Vuelva cuando quiera, lo esperaremos con el closet abierto.

PD: ahora sí que puedo decir que vivo en Av. El hampa esquina Av. El lumpen.

4.3.06

Juicy moments

Mi post anterior fue incomprendido. Fue leído en tono serio cuando en realidad no era otra cosa que puro jugo 100% natural, una burla al sistema bloggero y, por qué no, una invitación a dar jugo.
Todo esto me llevó a cavilar concienzudamente sobre el inigualable y liberador proceso de dar jugo. “Que lindo es tener, para dar…” dicen por ahí. Es entonces cuando vienen a mi cabeza las imágenes de Paulina Nin vestida de araña, leona y medusa posando en el patio de su casa para una ¿connotada? revista. Qué fue eso? Puro jugo!! (aunque no sé si 100% natural).
Grandes jugos en la historia de la tv hay por doquier. Así como también hay grandes jugos personales. A continuación un resumen de mis 5 más jugosos jugos.
5.- En el quinto lugar aparece el trío “Baila o te aforro” un conjunto que, al igual que “Locomía” o “Sandy y Junior” lo tenía todo para el éxito. Componíamos música con un estilo fusión electro-trance-altiplánica, lo que nos diferenciaba de las otras agrupaciones en el mercado. Incluso “Baila o te aforro” llegó a tener página web y seguidores varios. Nuestro hit “Chany de la pobla” pegó más que el gato volador. Les dejo una imagen de una de nuestras presentaciones en la universidad.
4.- El cuarto momento más jugoso también fue incentivado por las integrantes de la banda hit del momento. Morelia, una de las líderes del conjunto estaba de cumpleaños. Según ella su tierra natal es Colombia, pero el resto del curso sabe que en el fondo ella es oriunda de Morelos, México (Áxcale!). Es por eso que no dudamos en llevarle un show idóneo para celebrar su natalicio. El atuendo de “Lucerito” debe ser por lejos una de mis tenidas favoritas y más sentadoras. El sombrero se vende por separado.
3.- En la tercera posición aparece un jugo superlativo. Nada más y nada menos que la historia de mi menisco. Han oído un jugo semejante? Aunque el cuento esté manoseado, lo resumo. Primera escena, mi rodilla se “resiente” en un partido de “Hoyo” (disciplina similar al vóleibol, practicada durante las horas de gimnasia). Segunda escena, la rodilla watea al saltar la reja del colegio para la fuga masiva de nuestro curso (un inmovilizador por varios días cierra este capítulo). Tercera escena, me metí en la casa de mi perro, jugando a las escondidas. Resultado? La rodilla se desencaja. Cuarta escena, me senté en el suelo a ver tele. Me paré ágilmente. Rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco. Resultado? Artroscopia y extracción del pequeño y averiado menisco.
2.- Casi acreedor del galardón al momento más jugoso fue el difundido video de la fiesta de graduación. Mi amiga Begoña Ortega estaba cargo de los elementos multimediales a la hora del dancing. Como siempre, no encontró nada mejor que reírse del jugo ajeno, actitud que sin duda alabo y pondero. Pero la dicha se terminó cuando todo el jolgorio me vio bailar la mayonesa en la tarima de mi sala o cantar “Nunca te haré llorar” (sí, el hit de los backstreet en español), sobre el escritorio del aula de clases. Como diría el Peti, quien también vio la cinta: Valor!, mucho valor.
1.- Sin duda y probablemente con el apoyo de los asistentes a semejante sarao, el momento más jugoso de mi historia fue el fenómeno llamado fiesta pop. Todo esto, al igual que los jugos anteriores se trató de jugo 100% natural, as always! Mi amiga Chanis caritatis prestó sus aposentos para este engendro al cual todos los asistentes debían acudir ataviados con sus prendas más ochenteras. Las paredes estaban decoradas con fotos de Gloria Trevi, Fey, Paolo Meneguzzi y el gran Eros Ramazotti, extraídas de revistas Miss 17 (tiene onda, es alegre, divertida y diferente ¿como yo?). En fin. Éxitos como la Lambada, el Popurrí de Pandora o el Límite de Aleste, alegraron la velada. Los atuendos dan para un post aparte. Celia Cruz, Mario Bross, Madonna (like a birthday) y A.J (backstreet back) engalanaron la jornada. Por mi parte, días antes del magno evento, acudí al closet de “las niñitas Correa”. Ahí fue donde hallé los magnificentes aros con figuras aterciopeladas, o las manguitas estilo bolero, brillantes y arrepolladas. Los zapatos reina eran de mi madre y el cintillo grueso de mi propiedad. Así conformé mi look más jugoso, el que incluso fue bautizado como “Sarita Mellafe”. Gran jugo que quedó plasmado en una cartulina del recuerdo. La Fiesta POP, como decía su flyer, no fue otra cosa que puro placer culpable.

PD: Cualquier otro jugo memorable, es bien recibido en forma de post.
PD2: Al gordo, por ser mi jugo favorito.