Yo no sé si a Cupido le subieron el sueldo, o si de frentón trabaja en el MOP, pero de que este año hay más bodas que nunca, no hay ninguna duda. Sin ir más lejos, Carlita y Pato finalmente se desposarán mutuamente, luego del bullado romance en el cual me vi imbuida.Mi prima Manita, por su parte, contraerá en octubre el Sagrado Vínculo, mientras resuenan en la iglesia los compases de “Un golpe de suerte”.
Mi amiga Macristina inició la temporada de caza en los entornos escolares, al anunciar su feliz compromiso con el joven Toño. Dicen las malas lenguas que fue ella quien regaló anillo, ya que curiosamente, a los tres días contaba con Casona, Iglesia, Música, Curita, Lista de Novios y Banquetero.
Por todo lo anterior, les recuerdo que se inició la campaña de oración “pro parejo”. El que vaya a lo Vásquez, encienda una velita. El que baile en la Tirana, péguese su bailecito extra por la intención. El devoto de San Expedito, visite ya Viña city, los días 19 hay 2 x 1. Y el que me tenga menos fe, hágale una novena a Santa Rita, patrona de los imposibles.En fin. Dada la oleada de bodas, el viernes pasado me tocó a mí. Claramente como simple asistente. Fue entonces cuando recordé cuánto me agradan las bodas (no vaya ud. a pensar que es por pasar el dato). O me agradaban… Claro, porque en medio del casorio, una cuantiosa oferta ostiones y camarones me hizo remontar a tiempos inmemoriales.
Corría el año pasado cuando el siempre tortuoso parte matrimonial se avecindó en mi casa habitación. El sobrecito blanco llevaba mi nombre y, por ende, me vi obligada a convidar lolito. Gracias a Dios Federico José, quiso acompañarme por lo que partimos engalanados con rumbo a las alturas.
Fue allá cuando degusté la sabrosa cena nupcial. El timbal de jaibas de entrada francamente me tenía con la hiel en la mano. Lo deglutí gustosa sin ni siquiera temer lo que se veía venir.
Se acabo la distendida cena y en eso resuena en los hocicones (parlantes para los más finos) los alegres compases del himno de mi vida: “Tu ru ru...” Y métale cual Martuca
Sasa con el ritmo de Patricio Zúñiga, más conocido como Tommy Rey.Bailaba y zangoloteaba yo en la pista, cuando, cual Lucerito, me vino algo sobrenatural, una sensación, que no me fascina. ¡Oh demonios! Mi otrora blanca y tersa tez me picaba y tuve que partir echa un bólido al tocador femenino, en el cual las lolitas se corrían “el” mechón peinadamente despeinado.
Cuán grande sería mi sorpresa al ver mi rostro más desfigurado que el de
Michael Jackson. Más deforme que el del ogro de los Goonies. Y más colorado que poto de babuino.Tenía granitos en toda mi cara. Y picaban los condenados. No fue uno, fueron dos, fueron tres. Se tomaron a pecho eso del “creced y multiplicaos”. Fue cosa de segundos y ya tenía toda la cara tomada.
Casi en estado de shock, y en medio de la repartija de cotillón tuve que huir despavorida del casorio. Fiel amigo Pety me trajo de vuelta al hogar, donde me doparía a punta de antihistamínicos. Iba en llegando a mi casa habitación cuado divisé en el móvil del joven un papelito. El volante promocionaba nada más y nada menos que mariscos a domicilio. El chavo me había envenenado chido y yo sí que estaba reteapenada. No me quedaba otra cosa que pensar “trágame tierra”.
7 comentarios:
No lo creo Rosaritooooo!!! qué onda tu reacción alérgica?! Ya me imagino.
Uf Rosarito... te entiendo demasiado con lo de la "avalancha de bodas". Claro que por suerte, por mi lado, ya estoy en la curva decendente (ya era hora!) pero te entiendo perfectamente con el estrés de invitar al parejo pa la ocasión de turno.
Ufff!!! Cualquier cosa, cuenta con mi consejo! Buenísimo post! Un abrazo
Rosary:
Ni que nos hubiéramos puesto de acuerdo. A los dos bloggeos anteriores de mi post se sumará otro mañana sobre el tema.
Y TODA LA RAZÓN. Porla cresta... ¡PAREN DE CASARSE! por lo menos hasta que una encuentre una pareja decente (y propia, digamos) pa llevar al matrimonio y no termine bailando una vez más la colita al son de la sonora de Tony Rey.
Primita.....avisame altiro a que eres alergica sino te invito despues de las 12 pa evitar bochornos!!!
besos,
Mane
Te encontré como la chica precisa, gracias a LUN. Me parecen de una frescura única tus post, y patudamente puse un enlace tuyo en mi bitácora... Por querer colgarme de tu fama he decidido invitarte a visitarme a www.nuevosdiaz.bitacoras.com porque hoy el dicho da como para "mira quién te enlaza y te diré qué bloggero eres".
Chau. Loretto.
eva,
escribo este comentario de forma breve ya que un estornudo enorme quiere salir de mi organismo y me molesta cantidad, y estoy evadiendo las horas de estudio por estar aqui. aunque que importa la composicion del agua, las ondas, los numeros racionales, los misteriso de sherlock holmes, los facotres de la comunicacion o la historia constitucional del pais si se tiene este sitio de la misma eva angelica z.benguria para leer.
en fin. que alegria que en el tiempo en que te paso eso no eras lo famosa y reconocida mundialmente que eres ahora, de otro modo, diaros de ultima categoria habrian lucrado con la desfiguracion de tu popular rostro.
saludos!
shuata shuata...alergia a los mariscos?
ví una cosa muy parecida en Hitch, una comedia poco cómica con Will Smith. que gran detalle el de Los Goonies, cómo que me tiritó la pera.
Por qué la gente se casa?? Ésa es la causa número uno de los divorcios! Gente lesa...
Srta Zanetta. Coincido en que todo el mundo se está casando y es un desastre. Anoche comentaba el tema y no sé si es el año del matricidio o qué, pero esto es un desastre.
En cuanto al tema de los mariscos, ¡horror! Hay que tener demasiado cuidado con lo que se come hoy en día.
Un beso.
PS: Veo que te hiciste demasiado conocida como "la chica precisa".
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